Créditos de carbono: cómo elegir un proyecto con garantías

Invertir en créditos de carbono mejora tu imagen, ofrece retornos y beneficia al planeta. Evalúa su viabilidad, autenticidad y riesgos asociados.

Comprar créditos de carbono puede parecer sencillo: una empresa necesita un determinado volumen de toneladas de CO₂ y busca una opción que se ajuste a su presupuesto.

Pero hay una pregunta más importante que el precio:

¿Qué hay detrás de cada tonelada?

Un crédito puede proceder de un proyecto forestal en España, de la conservación de un bosque en otro continente, de la restauración de una turbera o de una iniciativa energética.

Todos pueden representar una tonelada de CO₂ equivalente. Pero el proyecto, la metodología, las garantías, el seguimiento y los impactos que existen detrás pueden ser muy diferentes.

Por eso, elegir créditos de carbono con criterio empieza por entender qué estamos comprando.

Primero: ¿qué es exactamente un crédito de carbono?

Un crédito de carbono representa una tonelada de CO₂ equivalente (tCO₂e) reducida, evitada o absorbida mediante un proyecto desarrollado conforme a una metodología determinada.

Los proyectos pueden ser muy distintos: reforestación y restauración forestal, conservación de bosques, gestión forestal mejorada, restauración de ecosistemas, energías renovables, eficiencia energética, agricultura o tecnologías más eficientes, entre otros.

Y esta diversidad importa.

Porque una tonelada es la unidad que permite medir el resultado climático, pero no nos cuenta toda la historia del proyecto que la genera.

Entonces, ¿qué hace que un crédito sea de calidad?

No existe un único indicador que permita responder a esta pregunta.

Un estándar reconocido es importante, pero no debería ser el único criterio de decisión. También hay que analizar el proyecto concreto y las garantías que existen detrás.

Hay algunos conceptos que conviene conocer.

Adicionalidad. ¿El resultado climático se habría producido igualmente si el proyecto no existiera?

Cuantificación. ¿Cómo se calculan las emisiones reducidas, evitadas o absorbidas?

Verificación. ¿Qué controles se realizan y qué evidencias existen?

Permanencia. Cuando hablamos de carbono almacenado durante largos periodos, ¿cómo se gestionan riesgos como incendios, plagas u otros acontecimientos que pueden afectar al proyecto?

Trazabilidad. ¿Podemos identificar el origen del crédito, el proyecto al que pertenece y las operaciones realizadas?

Doble contabilización. ¿Qué mecanismos existen para evitar que un mismo resultado climático sea atribuido más de una vez cuando no corresponde?

Y hay otra cuestión cada vez más relevante: qué otros impactos genera el proyecto y cómo pueden demostrarse.

Biodiversidad, agua, suelo, empleo o desarrollo local pueden formar parte de su contribución. Pero estos beneficios también necesitan evidencias.

El proyecto importa tanto como el crédito

Hay una forma sencilla de entenderlo:

El crédito representa una tonelada de CO2. El proyecto explica qué ha ocurrido para generarla.

Conocer el proyecto permite saber dónde se desarrolla, qué problema aborda, qué metodología utiliza, cómo se realiza el seguimiento y qué impactos ambientales o sociales genera.

Por eso, comparar únicamente el precio por tonelada puede ocultar diferencias importantes.

Cuando una empresa adquiere un volumen significativo de créditos, la pregunta no debería ser únicamente “¿a cuánto está la tonelada?”.

También debería preguntarse:

¿Qué podremos demostrar sobre ella?

¿Qué debemos mirar antes de elegir?

Una buena evaluación puede empezar con unas pocas preguntas:

PreguntaQué nos ayuda a entender
¿De qué proyecto procede?El origen y la naturaleza del crédito
¿Qué estándar y metodología utiliza?Las reglas bajo las que se genera
¿Cómo se cuantifica y verifica?La solidez del resultado climático
¿Cuál es su vintage?Cuándo se produjo la reducción, emisión evitada o absorción
¿Existe trazabilidad?Qué podemos identificar y documentar
¿Qué riesgos tiene el proyecto?Permanencia y otras posibles contingencias
¿Qué otros impactos genera?Su contribución ambiental y social
¿Qué documentación existe?Qué podrá acreditar posteriormente la empresa

No se trata de convertir a cada empresa en especialista en mercados de carbono.

Se trata de disponer de información suficiente para tomar una decisión responsable.

Reforestación 2021

¿Proyecto nacional o internacional?

Tampoco existe una respuesta universal.

Los proyectos desarrollados en España o Portugal pueden ofrecer una vinculación especialmente cercana con el territorio y facilitar que empleados y otros grupos de interés conozcan la iniciativa.

El mercado internacional permite acceder a una mayor diversidad de geografías, tecnologías, estándares, volúmenes y rangos de precio.

Por eso, la pregunta no debería ser:

¿Es mejor un proyecto nacional o uno internacional?

Sino:

¿Qué proyecto responde mejor a las necesidades y objetivos de nuestra organización?

Cuando necesitamos un gran volumen, el criterio importa todavía más

Para una empresa que necesita adquirir un volumen elevado de créditos, entran en juego más variables.

El tipo de proyecto, el estándar, la metodología, el vintage, la disponibilidad, la ubicación, los beneficios adicionales y el presupuesto deben analizarse conjuntamente.

Esto significa que no existe necesariamente un único crédito adecuado para todas las empresas.

La selección debe responder a la estrategia y necesidades concretas de cada organización.

Y ahí es donde el conocimiento del mercado y de los proyectos adquiere especial importancia.

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De comprar toneladas a seleccionar proyectos

En Bosques Sostenibles llevamos más de 15 años desarrollando soluciones ambientales para empresas.

Hoy combinamos proyectos propios en España y Portugal con una selección de proyectos internacionales, lo que nos permite valorar diferentes alternativas en función de las necesidades de cada organización.

Analizamos cuestiones como volumen, tipología de proyecto, ubicación, estándar, vintage, disponibilidad, precio, trazabilidad e impactos ambientales y sociales.

En nuestros proyectos, además, acercamos su evolución a las empresas mediante herramientas digitales de seguimiento y trazabilidad.

Porque adquirir créditos de carbono no debería consistir simplemente en comprar toneladas.

Consiste en saber qué proyecto estamos apoyando, qué garantías existen detrás y qué podremos demostrar sobre nuestra decisión.

¿Estás valorando diferentes proyectos o necesitas adquirir un volumen significativo de créditos?

Cuéntanos qué necesita tu empresa. Podemos ayudarte a analizar las alternativas y seleccionar proyectos acordes con vuestros objetivos.

Autor

Imagen de Christian Salazar
Christian Salazar
Comunicación & Social Media / Transformación Digital

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